El nuevo entorno de la distribución de los recambios de automovil

Allá por la década de finales de los 70, y ya de lleno durante los 80, al aumentar vertiginosamente el negocio del automóvil en nuestro país, se empezaron a gestar los modelos de distribución de redes oficiales, dentro de los cuales se desarrolló rápidamente el submundo apasionante de los recambios de piezas y accesorios.

cro2-2015Merece especial mención el hecho que, de aquellos años de expansión, nacieron los grandes profesionales del sector, muchos de ellos ya jubilados y que han traspasado su gran conocimiento a las nuevas generaciones, pero algunos de los cuales hoy por hoy todavía continúan liderando proyectos empresariales y creciendo en el entorno de la Postventa del automóvil.

Han pasado a la historia los procesos manuales de recepción de material, comprobación línea a línea de los albaranes, facturación manual y ubicación, picking y distribución manual sin tener control de las expediciones. La constante evolución de los modelos y el incremento exponencial de la cantidad de fabricantes de piezas de automoción han ido configurando un complejo sub-sector muy especializado, en el que la diferenciación por producto no depende en ningún momento de la propia cadena, sino que implícitamente está integrado en el producto principal, que es el vehículo donde se incorpora la pieza.

Todo esto hace que cobre especial importancia la FORMA en que cada fabricante y especialmente cada distribuidor se plantean para ser más eficientes en el modelo de servicio a sus clientes.

En los 2 grandes escenarios en los que se maneja el recambio del automóvil (producto Original y por otro lado el llamado recambio alternativo o IAM-Independent After Market), confluyen todos los operadores con una sistemática de servicio que se constituye como la clave para optimizar sus negocios.

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Así pues, a lo largo de estos años y por tal como está estructurado el mercado español, se han ido creando las redes de distribución en ambos productos (original e IAM), a través de los concesionarios –en algunos casos incluso con modelos de almacén central que aglutina diferentes marcas representadas y con alta especialización de stocks y layout comercial-, tiendas de recambios IAM que representan a diferentes grupos-centrales de compra y los macrodistribuidores que se han ido formando a través de la fusión de diferentes tiendas o el propio crecimiento de estas que les ha llevado a montar sus propios almacenes centrales.

Todos ellos con el objetivo de aportar el producto necesario en la cadena de suministro al taller reparador, que gestiona al cliente final. De la manera más eficiente, con el mínimo de error y con la máxima rapidez. Este es el estigma de su negocio.

Alrededor de estos procesos giran muchísimos engranajes: los stocks que se han tenido que ir configurando, los catálogos de producto (quedan lejos ya los catálogos en papel y la memorización espectacular de referencias que sobre los mismos hacían los más viejos del lugar), los propios talleres y la evolución de sus procesos, el transporte y las mejoras en información de recogidas, entregas, incidencias, etc. gracias a la velocidad a la que fluye hoy en día la información digital.

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Muchos de estos almacenes que comentábamos ya han incorporado sistemas de trabajo automatizados, aprovechando la tecnología que ofrecen los códigos de barras y las redes WiFi, de manera que pueden gestionar de manera muy eficiente la reducción de errores (maldito problema en todos estos años), la productividad y la trazabilidad de los productos. Sistemas que han extendido a su propia distribución, mejorando en gran medida los tiempos de entrega y aprovechamiento de rutas.
Ligado a esto, a los talleres han llegado también las nuevas tecnologías en sus diferentes formatos de salida al mercado. Así, en los talleres oficiales, se han ido creando modelos de búsqueda y selección de referencia en aplicaciones muy preparadas para mejorar la atención de los clientes, y en los talleres independientes se les ha puesto a mano diferentes sistemas de búsqueda de la pieza para ayudarles a optimizar sus tiempos. Los talleres más reacios a renovar sus procesos en esta línea, son talleres ya de reducida dimensión, con poca clientela y poco fiel y que posiblemente estén en sus últimos años.

Por otro lado, han aparecido las exigencias técnicas de compañías aseguradoras y de grandes flotas (renting, rent-a-car), que en la línea de también mejorar sus costes, reclaman al mercado los mejores sistemas para dar el máximo valor añadido a sus servicios.

Así, se han ido creando las plataformas de integración de los actores principales (distribuidores de recambios y talleres), en las que los negocios de reparación pueden comprar recambios de carrocería, electrónica y mecánica, nuevos y usados, de todas las marcas de turismos. La manera de funcionar de todas ellas es parecida, con un apartado de catálogo, y con un proceso de compra simplificado: subida de encargo, filtrado de mejor oferta y confirmación del pedido y facturación. En definitiva, se han ido reduciendo los trabajos administrativos y de localización de pieza, que tanta improductividad ha generado a lo largo de los años.

A pesar de todo, hoy en día un porcentaje muy alto de las solicitudes de los talleres (más del 50 %) en España son realizadas por vía telefónica, por mucho que se han desarrollado formatos de tienda on-line e incluso algunas muy sugerentes como la que recientemente ha lanzado la compañía Central del Recambio Original (CRO) a través de una aplicación que ofrece la posibilidad a sus clientes de realizar pedidos a través de WhatsApp: una forma de comunicarse totalmente moderna, fácil y con la ventaja de poder incorporar imágenes de la pieza o incluso del chasis del vehículo en reparación.

En definitiva, una evolución que ha permitido modernizar a un subsector muy necesitado, y en el cual cuyos profesionales se sienten mucho más orgullosos de pertenecer y aprender nuevas formas de trabajar. Desgraciadamente, no abundan los especialistas de recambios de automóvil que dominen los conocimientos técnicos y sepan conjugarlos con estas nuevas tecnologías Desde aquí hacemos un llamamiento al entorno educativo, para que en sus programas de formación profesional vayan pensando en incorporar la figura del especialista en gestión de recambios de automóvil –o vehículos pesados, donde aún más escasean los grandes recambistas de antaño- y de esta forma se aporte conocimiento y mejoras en una de las áreas más importantes de la industria del sector.

Fuente: logo-motorok