SUVIMA. El gran almacén

“Con la premisa de que todo almacén se llena, lo hicimos completamente flexible, montándolo en altura y no en superficie para ir creciendo sin problemas, aprovechando al máximo el espacio desde el principio, porque luego ocurre que un almacén que realmente está utilizado en un 20% puede parecer que está completo, y lo que está es mal optimizado. Suvima tiene almacén para muchos años y para llenarlo de arriba abajo”, cuenta Miguel Ángel Jiménez, padre de la criatura.

suvima-2014Antes de contactar con Miguel Ángel Jiménez, ex director de Logística e Informática en  Jiménez Maña y ahora al frente de su propia empresa (CDN), Vicente Giménez padre anduvo buscando el mejor modelo para montar el nuevo almacén de Ribarroja: “Fui a visitar todo tipo de almacenes para ver cómo podíamos hacerlo.Me hablaron del sistema de Mecalux, que tenía una buena solución para gestionarlo todo de una manera completamente automática, y fui a verlo. Me llevaron a una cooperativa de ferreteros, a una gran distribuidora de perfumería… a distintos sitios para que viese cómo funcionaba. Estuve más de un año estudiando si nos interesaba o no y finalmente vimos que aunque todo sería automatizado, tendríamos que invertir una auténtica fortuna para que fuese más efectivo que como lo veníamos haciendo, así que lo dejamos estar (con el robot sacaban sesenta posiciones hora, cuando con el carro que hemos incorporado nosotros son 180 hora)”.

No daba con lo que buscaba hasta que en marzo de 2013, en la última edición de Motortec, visitaron el stand de Schäfer, la empresa de estanterías, que les dio el nombre del ex de Jiménez Maña, yendo de la mano de la compañía a visitar previamente el almacén del distribuidor sevillano de AD: “Nos quedamos impresionados, madre mía, qué movimiento, y nada automatizado”.

Y se pusieron en manos de quien había sido su responsable, Miguel Ángel Jiménez, para quien el almacén de Suvima es algo así como su ‘niña bonita’: “Partimos de cero, y eso hace que todo sea más fácil. Y con la premisa de que todo almacén se llena, lo hicimos completamente flexible, montándolo en altura y no en superficie para ir creciendo sin problemas, aprovechando al máximo el espacio desde el principio, porque luego ocurre que un almacén que realmente está utilizado en un 20% puede parecer que está completo, y lo que está es mal optimizado. Suvima tiene almacén para muchos años y para llenarlo de arriba a abajo”.

Un almacén que funciona con una filosofía que Jiménez llama “dinámica”: “El posicionamiento de las piezas es completamente dinámico; una misma referencia puede estar en sitios diferentes; conforme vas vendiendo vas liberando huecos y el propio sistema se va ajustando a la foto que tenga el almacén en ese momento. La productividad ha aumentado en un 30% o 40% (utilizando el mismo espacio) y al tener cada referencia un código de rápida localización, el margen de error de los operarios es de un 1% (antes era del 18%).

Además, en una hora se puede hacer el reaprovisionamiento de seis tiendas a la vez con un solo carro, porque a lo largo del pasillo se va identificando cada pieza, que el ordenador previamente ha dicho donde se encuentran y las ha colocado por orden de recogida, encendiéndose la luz de la caja (de las seis que lleva el carro) donde ha de meterse”


pdfsuvima-2014